Cada vez que leía un párrafo, venían a mí las imágenes del primer día de clases. El hombre siempre ha tenido miedo a lo desconocido y al ser docente, con una formación no pedagógica, te entra un temor , por que como ya se había mencionado, nadie te enseña a ser maestro , 20 años de tu vida la vives del otro lado sentado en un pupitre esperando a que te guíen, la única manera de combatir esto, es con seguridad en si mismo y sobre todo estar convencido que quieres ser docente, ya que si no te gusta y eres maestro “porque no había de otra”, estamos en un contrariedad, porque no darás tus clases con entusiasmo y eso decepciona a los alumnos.
En cierta parte de la lectura me sentí identificada, cuando yo empecé como docente no sabia que hacer, soy del politécnico así que mis profesores tenían una manera muy particular de enseñar, el primer semestre para mi fue difícil pues no sabia como comunicarme con los alumnos , pretendí ser su amiga pero no funciono y es que me faltaba “Identidad Profesional”, para el siguiente fui muy exigente pero tampoco funciona ya que algunas personas se cohíben y si no les das la confianza suficiente no se pueden desenvolver. Cuando logro reconocerme como lo que soy, es decir, un docente, te quedan muchas cosas claras, no vas a la escuela a que los alumnos sean tus amigos, ni a un trabajo de medio tiempo mucho menos das una clase para que salgan atemorizados. Ahora vas con un objetivo a que ellos aprendan, es difícil llegar al punto medio, sin embargo con la actitud y la seguridad te puedes ir acercando más. Eso trasciende hasta los jóvenes, al verte seguro de ti mismo y con disposición para enseñarles, ellos confían en ti y entonces se dejan guiar por su profesor.
En cierta parte de la lectura me sentí identificada, cuando yo empecé como docente no sabia que hacer, soy del politécnico así que mis profesores tenían una manera muy particular de enseñar, el primer semestre para mi fue difícil pues no sabia como comunicarme con los alumnos , pretendí ser su amiga pero no funciono y es que me faltaba “Identidad Profesional”, para el siguiente fui muy exigente pero tampoco funciona ya que algunas personas se cohíben y si no les das la confianza suficiente no se pueden desenvolver. Cuando logro reconocerme como lo que soy, es decir, un docente, te quedan muchas cosas claras, no vas a la escuela a que los alumnos sean tus amigos, ni a un trabajo de medio tiempo mucho menos das una clase para que salgan atemorizados. Ahora vas con un objetivo a que ellos aprendan, es difícil llegar al punto medio, sin embargo con la actitud y la seguridad te puedes ir acercando más. Eso trasciende hasta los jóvenes, al verte seguro de ti mismo y con disposición para enseñarles, ellos confían en ti y entonces se dejan guiar por su profesor.

Hola Rosita:
ResponderEliminarMe gustó la forma en que describes tus experiencias de ser docente, creo que al igual que la lectura de Esteve, "La aventura de ser maestro", cada vez que escuchamos las experiencias de otros maestros nos identificamos con ellos, ya que de alguna manera las hemos vivido. Estoy de acuerdo contigo en que es dificil pero no imposible lograr el punto medio entre la confianza y la disciplina con nuestros alumnos que nos permita esa libertad en el aula. Recibe un cordial saludo.
Hola Rosa.-
ResponderEliminarConcuerdo contigo en que es un temor el dar clases el primer día, a mi me paso algo similar y mas porque tenia 19 años cuando inicie dando clases, y tenía miedo de que mis alumnos no me fueran hacer caso porque ellos eran igual o mas grandes que yo, pero afortunadamente no tuve ningún problema, como dices tu, tenemos que tener seguridad en lo que hacemos.
Un gran saludo y ánimo.
Atte.- Perla Yeni Gpe.